viernes, 3 de diciembre de 2021

Correr por nieve

Parece que fuera ayer cuando buscábamos métodos  para combatir el calor en nuestros entrenos bajo el sol y ya estamos, un poco prematuramente eso si, inmersos en una nueva temporada de invierno. 

Hace no muchos años el "running" no era lo que es hoy y salir a correr por la nieve era poco menos que una locura, hoy en día sin embargo es casi una cita ineludible, aunque solo sea para hacerse la foto 😂 y tenemos meses por delante para practicarlo.


Corriendo por Pamplona Nevado

Quería dejaros una serie de consejos, desde mi experiencia, para hacer de esta actividad una experiencia positiva y sobre todo segura, aunque la seguridad al 100% no exista, espero que esta "guía" os sirva de utilidad.

Lo primero de lo que hay que ser consciente es de que la montaña invernal es un medio hostil, un medio para el que no estamos adaptados y que hay que tomar muchas medidas para salir airosos.

Vamos allá con una serie de consejos:

- Elección del itinerario:

Esto para mi es clave y la base para una buena experiencia. Correr por nieve es una actividad propicia en terrenos de media o baja montaña excepcionalmente nevados o para itinerarios muy concretos en alta.

Cuanto más alto subamos y conforme nos vayamos exponiendo a condiciones de mayor altura o exposición a las caídas o exponiendo a laderas especialmente cargadas de nieve deberíamos cambiar el chip y de material y dar paso a técnicas y equipamientos propios del alpinismo, así que vamos a descartar estas últimas condiciones y bajemos de cota.

Correr por nieve es físicamente exigente por lo que la transpiración y la fatiga por mucho frío que haga o por muy bien que controlemos el itinerario suele ser mayor que sin la presencia del elemento blanco.
Es por esto que escogeremos un itinerario técnica y físicamente poco exigente en condiciones normales, el medio ya os pondrá en vuestro sitio, no os preocupéis.

Con la acumulación de la nieve en los caminos y con la caída de ramas (O árboles enteros) sobre los mismos cualquier senda conocida puede convertirse en una trampa. Si tu itinerario transcurre por el bosque prepárate para ir esquivando materiales y sobre todo lleva cargado el track del itinerario en tu dispositivo GPS para no perder la senda en caso de duda.
Yo personalmente siempre llevo el track y además voy grabando el itinerario en mi Suunto9 parea en un momento dado ser también capaz de volver sobre mis pasos si hiciera falta.



Calidad de la nieve. Esto es algo que también los esquiadores conocen bien y que hay que tener en cuenta. La temperatura ideal para encontrar unas condiciones optimas de nieve son las más cercanas a 0 grados o inferiores. Por encima de 0º la nieve comienza a licuarse y aquello se convierte en granizado muy incómodo. Sin embargo bajo cero da gusto ir levantando polvo. 

Otra cosa importante, que especialmente los esquiadores de montaña saben, es el tema de las orientaciones. Que no haya aparentemente nieve en un ladera de la montaña no quiere decir que en cuanto le des la vuelta a la misma su espesor aumente exponencialmente. Observa las laderas a tu alrededor y "analiza" en que caras la nieve se acumula.

- Equipación y material/es:

Si en verano usar prendas adecuadas para mantenerte seco es vital en invierno corriendo por la nieve lo es más todavía. Recuerdo hace años hablando con el explorador ártico Ramón de Larramendi me comentaba que el mayor enemigo "allá arriba" es el sudor. El sudor en un medio helado se enfría, se congela y no se puede secar. En la exploración ártica se adoptan ritmos que eviten el sudar pero cuando salimos a correr es inevitable transpirar y tendremos que saber llevarlo lo mejor posible.

Tal y como os decía al principio correr sobre terreno nevado es físicamente exigente y pronto, muy pronto, se entra en calor así que mi consejo es saber aguantar la tentación de salir a correr con el plumífero y gorro puesto y salir un poco menos abrigado, veréis que sino antes del primero kilómetro tendréis que parar a quitaros cosas.

Voy a recorrer un poco el cuerpo de arriba a abajo para no dejarme nada ¿os parece bien?
Pongo por delante que cada persona es un mundo y esto no tiene porque funcionaros a todos.

   -Cabeza / Cuello: La cabeza es uno de nuestros grandes puntos termo-reguladores. Un alto porcentaje del calor se gana o pierde por este punto así que elegir la prenda adecuada es clave. Para correr por nieve hay en mi opinión dos prendas, el gorro o la cinta/bandana. ¿Qué tienes estas dos cosas en común? Que te tapan las orejas. La orejas son unos apéndices muy sensibles al frío, taparlos es clave para evitar sustos. Pero tapar o no "la coronilla" ya es opcional. A mi me gusta no taparla y usar una cinta porque así transpiro por "la azotea".
En cuello es otra zona que marca la diferencia llevarla cubierta o cerrada. No solo por abrigar la zona en si, sino porque un tubular ceñido por el cuello de la chaqueta hacen un efecto invernadero corporal importante. Yo soy partidario de salir con el tubular en el cuello siempre porque es una prenda muy sencilla de quitar y poner en marcha. 

   -Tren superior: Quizá la zona "transpiradora" por excelencia. Aquí tendremos muchas combinaciones en función de la temperatura que haga. A mi una combinación que me gusta mucho es la de una buena camiseta altamente transpiradora de manga larga pegada a la piel y una chaqueta de confort también muy transpirable. Yo concretamente uso esta:



Es quizá la prenda que más me ha sorprendido este 2021 porque sin ser impermeable ni de especial abrigo pensaba que no iba a servir para nada y es todo lo contario, sirve para termo-regularte incluso haciendo ejercicio a alta intensidad, es una maravilla el confort que da con el mínimo peso.
Además tendremos que tener en cuenta si  nuestro recorrido va a pasar por zonas expuestas al viento como lo son las cimas, los collados o los cresteríos. Una chaqueta cortavientos con capucha en la mochila o riñonera pueden hacerte pasar mejor ese rato y/o salvarte la vida en caso de que se complique la cosa. Es importante llevar "prendas de fortuna" por si se complica la cosa. Si vais en grupo no es tontería que al menos uno lleve un plumífero compactable por si alguien sufre alguna lesión. Una manta térmica también es algo que no pesa nada y que en caso de accidente puede ser la diferencia entre "librar" o "no librar".

   -Manos: Junto a las orejas son otra zona muy vulnerable al frío y a la complicaciones. Salir con guantes da un sensación térmica muy confortable a primera hora y si la cosas se complican serán indispensables. No salir sin ellos. Yo llevo unos de esquí de montaña un pelo impermeables. 
Corriendo los tiempos que corren los hay táctiles para hacerte el selfie, jejejeje.

   -Tren inferior: Nos os fieis de eso de "las piernas no son del cuerpo". Salvo que seáis del centro del Bilbao la malla o pantalón largo son indispensables. Lo primero para protegerte del frio obviamente pero también que sea largo y no pirata porque cuando la nieve se vuelve profunda las espinillas van rozando con la nieve continuamente y puedes hacerte un buen "chandrío". Hay mallas para todos los estilos, a mi me gustaban mucho unas que tenía de esquí de fondo cuya parte delantera eran de un tejido más cortavientos y la trasera de malla transpirable convencional.

   - Pies: Aquí podríamos estar hablando horas y es que son la parte que más sufre y a la que más exigimos en materia de "grip" en condiciones extremas.
Salvo que corras muy a menudo en nieve no creo que te compense comprarte calzado específico y acabarás haciéndolo con tu calzado de trail convencional. Si es así escoge tus zapatillas con el taco más pronunciado y algo muy muy útil es hacerte con unas polainas para evitar la entrada de nieve al interior o al menos retrasar esa entrada porque no nos engañemos, vas a acabar con los pies mojados hagas lo que hagas.
Existe calzado específico para correr por nieve. Zapatillas con clavos como las míticas Spike Cross que también se usar para barro, se las vi usar hace unos años al gran Iker Karrera. También existen ciertos "kits" de clavos para poner a zapatillas convencionales, en su día, hace años tuve uno de esos kits para unas "Bushido". Y luego existen los crampones para zapatillas. De estos crampones quería hablaros, porque los tengo y los he usado bastante. No sobrevalorarlos. Son crampones de puntas mucho menos prominentes que unos crampones de alpinismo y esto unido a la flexibilidad de las zapatillas hacer que el efecto "impacto" sobre el  hielo se reduzca mucho. Si la nieve se pone dura o si aparece el hielo... es mejor darse la vuelta que confiar tu destino a estos crampones. Los veo bien para usarlos puntualmente para cruzar un nevero con huella y con cuidado o correr por una pista acondicionada pero no para tomar riesgos ni correr más de la cuenta, ojito.
En cuanto a las zapatillas de Gore-Tex. Ya sabéis que el gore-tex (GTX) es una membrana relativamente transpirable e impermeable. A mi personalmente no me gustan mucho para hacer ejercicio de intensidad porque si bien no te mojas de fuera hacia adentro si que acabo cociéndome el pie en sudor. Pero si las tienes y te van bien pues es la zapatilla ideal, eso si, cubiertas por guetres o polainas sino no hacemos nada.
Y por fin "el gran desconocido", el calcetín. Aquí también acabaremos corriendo con lo que tengamos si lo hacemos de pascuas a ramos,  pero si vas a correr mucho por la nieve, o si vas a andar en bici o incluso a esquiar hay que llevar unos adecuados. Existen diferentes tipos pero unos que funcionan bien son lo de lana merino. Estos vienen de la lana de la típica oveja castellana de raza merina, pero hasta que no lo leemos en inglés "Merino wool" pues no nos entra en la cabeza que funcionan. Tiene cierto punto de repelencia al agua y transpiran bien, os los aconsejo.



Llegados  a este punto hemos repasado la estrategia (recorrido) y las prendas a llevar, a partir de aquí hay muchas otras cosas que tener en cuenta como por ejemplo:

- Gafas: En caso de que pegue el sol las gafas son imprescindibles y para cualquier actividad con nieve se llevan espejos y filtros muy potentes, no os expongáis a la nieve y al sol con cualquier cosa o podéis tener lesiones oculares muy importantes.

- Crema: La incidencia del sol sobre la piel en terreno nevado es muy alta y habrá que protegerse con una crema de alto índice protector. Si no hace sol pero pega el viento también la piel de las zonas expuestas sufre bastante, el cacao y las cremas hidratantes son tus aliados.

- Bastones: Aquí, como en trail, la cosa va por gustos. Si hay pendiente y/o ya bastantes metros de desnivel os aconsejo llevarlos y también quizá os sirvan para vadear algún rio venido arriba.

- Alimentación / Bebida: En invierno el estímulo de la sed parece que tarda más en llegar pero dada la alta sudoración corriendo por la nieve está claro que los sudado y exhalado hay que reponerlo. Yo suelo hacer recorridos cortos así que suelo llevar un recipiente pequeñito, de unos 250cl y como mucho un soft de medio litro. Un par de geles o barritas tampoco pesan mucho y si se complica la cosa pueden sacarte de un problema, pero ya os digo que es mejor no ser demasiado ambiciosos planificando la ruta.

- Ritmo: No es mala idea adaptar el ritmo al del más lento del grupo. Por dos motivos, no por no dejar a nadie atrás en un terreno tan hostil y otro por uno mismo, no es agradable estar esperando a la intemperie sudado en invierno,

-Ah, y muy importante, no olvidéis dejar una muda completa de ropa al inicio de la ruta, incluida una toalla porque vais a necesitar cambiaros integra e inmediatamente una vez acabéis la ruta.


Bueno amiguetes, seguro que me dejo mil cosas, iré actualizando el post si me vienen a la cabeza pero sobre todo "sus invito" a dejarme aquí vuestra experiencia en los comentarios, espero que os haya valido para algo y recordar extremar las precauciones o tendremos que darle la razón a nuestras madres y autoridades cuando nos dicen: ¡No salgan de sus casas!


Si quieres ver alguna foto mía corriendo por la nieve o por cualquier otro medio pásate por mi galería en instagram aquí: https://www.instagram.com/borjavaldes/?hl=es

Saludooooos......















domingo, 5 de septiembre de 2021

Mi UTMB, un aprendizaje.




Hola amigos! 

(Disculpad los cambios de tipografía y formato pero esto de blogger es lo menos estable que hay)

Son muchos los titulares que podría haber utilizado para encabezar la crónica de este post. Tantos que al final he ido a lo sencillo "mi UTMB," porque se trata de una experiencia personal y "...un aprendizaje" porque independientemente del resultado la sensación que ha dejado es que he aprendido mucho de la propia carrera y su gestión desde el momento en que se te pasa por la cabeza correrla algún día.

Muchos sabéis el tiempo que llevaba detrás de participar en ella, seguramente desde 2015 que es cuando "apliqué" por primera vez. Y a estas alturas muchos también sabréis que este año por fin pude colgarme el dorsal y que no conseguí acabarla.


Dicho esto, vamos allá con el desarrollo de la crónica la cual espero que me sirva para auto-responderme muchas preguntas y que también os sirva al resto como aprendizaje en "carne ajena".

La UTMB es un evento magnético. Y lo es por muchas razones. Es un recorrido espectacular alrededor de uno de los macizos más emblemáticos del mundo cruzando 3 países e incalculables núcleos poblacionales que se vuelcan con la misma. Siempre he dicho que el mérito de que esta carrera tenga la dimensión que tiene no es tanto de su organización sino de que si no hubiera un UTMB habría que inventarlo ya que es "el recorrido". Nada que se "perpetre" en este rincón del mundo pasará nunca desapercibido.

Infografía del recorrido del UTMB

Además de esta razón fundamental ya vienen el resto de razones y/o consecuencias sobrevenidas como son las propias del show mediático y comercial que se alimenta de este recorrido. Todo el mundo se da cita allí, a nivel personal, a nivel atlético, a nivel comercial, etc... es "la cita", no se puede negar.
Este segundo "pack" de razones son las que también hay que saber gestionar porque puedes estar físicamente muy bien preparado pero la dimensión del evento ha cogido tanta inercia que te puede pasar por encima. Una vez que decides correrla todo gira un poco entorno a ella. La clasificación, el sorteo, el viaje, el material, tu entrenamiento, las conversaciones, etc... Todo se hace pensando en ese día. 

A veces pienso, esto tiene mucho riesgo ya que pones  "todos los huevos en la misma cesta" y resulta que el día de autos no tiene porque ser tu día. 

   Montajillo "packaging" que hice previo a la salida con el material escogido.

Este magnetismo del que os hablo es el que te puede precisamente llevar a veces a despistarte de otras cosas fundamentales y es que no en balde hay en mi opinión "falsos mitos" que hay que combatir.

Cuando hablamos de que "es el camino y no la meta", hay que tener cuidado. Después de años corriendo carreras de larga distancia para clasificarnos y de horas y horas de entrenamiento puedes correr el riesgo de creer que ya está todo hecho y resulta que cuando empiezas a correr por las calles de Chamonix tienes por delante 170 kilómetros de  carrera con 10.000 metros de desnivel positivo, otros tantos negativos y un montón de montañas de por medio con sus trucos y sus trampas, ahí es nada.

Básicamente este creo que fue mi problema fundamental. Llevaba años persiguiendo el estar en la salida, tantos y tantas veces interrumpidos por una lesión o por una pandemia que casi hasta había perdido la ilusión en correrla, desde luego no tengo ahora la chispa que tenía en 2017 cuando "me comía el mundo" y cuando perdí el dorsal por lesión.

Pero este año cometí fallos de base y es que me dejé llevar pensando que con el entreno que llevaba y el "falso control" de la situación que tenía sobre el papel todo iba a salir bien. Debutaba en las 100 millas y ahora que las he sufrido no me volverán a pillar desprevenido.

Planificar sobre el papel no es suficiente.















Salí de Chamonix sin conocer la primera mitad del recorrido, hasta Courmayeur, más allá de la falsa o cercenada información que te proporciona un perfil. Y ya de buenas a primeras en el col de Le Delevret caí en la primera de las trampas de la carrera que yo desconocía, la bajada a Saint-Gervais. Una bajada que ahora resulta que todo el mundo sabía que era muy larga, muy pendiente y donde había que guardarse. Yo me dejé llevar por mis buenas sensaciones y llegué a Saint-Gervais volando, gustándome y en tiempos muy muy buenos, no creo que adelantara a menos de 800 corredores hasta allí.


En el camping listo para salir hacia la salida.

























Sonriente al paso por el Km 4, todo iba genial.





























Mi familia apoyando al paso por el Km 4

























En Saint-Gervais cogí agua, quizá demasiado rápido, comí poco y lo que comí, una "barrita gominolera" oficial UTMB me sentó mal, de eso que te la comes con un poco de "asquete".
ERROR! Aquí aprendí que en las 100 millas, y especialmente tan pronto, los avituallamientos no tienen porque hacerse a ritmo marathón, queda mucho y más vale hacer las cosas bien pero por aquel entonces iba pletórico y con buenas sensaciones.
Enseñanza para las 100 millas: Prisa mata.


Al salir de Saint-Gervais el terreno sigue muy corredor y seguía adelantado gente, pero cuando la pendiente se ponía un poco dura empezaba a notar que algo no marchaba bien por mis cuádriceps. Que raro, los tengo más fuertes que nunca y me daban confianza pero algo no marchaba bien. Lo achaqué a deshidratación así que esperaba solucionarlo a base de agua y sales.

Pues nada, comienza la noche, apuro para sacar el frontal pero ya ha llegado mi principal caballo de batalla, la noche y el combate contra el sueño.

Antes de librar la lucha contra el sueño llego a Les Contamines, que sería el avituallamiento donde me avituallaría mi familia y a partir del cual ya estaría solo. Llego clavando tiempos para meterme en 30 horas, incluso algún minuto por debajo. Pero no es el crono el que me mueve sino las buenas sensaciones, más lento no sé ir, esa es la verdad.

El avituallamiento de Les contamines un desastre. Llegas ya de noche, la temperatura ha bajado bastante y al entrar en las carpas oficiales abarrotadas por corredores más lentos que han metido en cajones delanteros la humedad del sudor vaporizado y el gentío te echan para atrás. No encuentro a mi familia y tras mal picotear algo salgo a buscarlos quedándome helado. Para ellos, pobres, ha sido una odisea llegar y bastante han hecho. Helena me seca con una toalla pero yo ya no me encuentro bien, algún calambre en un cuádriceps, me he quedado helado y no consigo avituallar con tanta gente solo quiero salir de allí.

Sonrisa forzada en Les Contamines para tranquilizar
Sonrisa forzada en Les Contamines para tranquilizar.


Ya con mi chaqueta de confort Salomon listo para salir de Les contamines.

























Salgo corriendo, huyendo diría yo, camino a Notre-Damme de la Gorge, y una vez allí echamos a andar cuesta arriba hacia La Balme. Aquí empieza a venirme el sueño, que tantos problemas me ha dado en otros ultras nocturnos. Pues pensaba vencer esta batalla con pastillas de cafeína pero no funcionaron y se me viene a la cabeza la imagen de Nuria Picas el año que asistí allí en vivo a sus penurias en ese punto junto al gran Quim Farrero y que la llevarían a retirarse. Aquella imagen de Núria me persiguió mucho tiempo, la pena que me dio dejarla allí "a su suerte" sin además poderla ayudar por reglamento.

Los cuádriceps no van y el sueño me mata.

Llego a duras penas a La Balme destemplado, solo busco refugio pero no hay nada cubierto y hace frío. No recuerdo ni que hago pero sigo para adelante y hasta el Coll de Bonhomme viene lo peor. Sueño, cuádriceps subidos, voy parándome de piedra en piedra, que desastre!!!
A duras penas y siendo adelantado por decenas y decenas de corredores llego arriba, pero resulta que del Coll a la Croix aún queda un buen rato y luego una larga bajada hasta Les Chapieux.

Voy sin referencia claras, no sé si me queda mucho o poco hasta Courmayeur, un desconocimiento impropio de alguien que quiere gestionar una carrera, me avergüenzo de mi mismo.

Les Chapieux es un pequeño oasis, hay carpa donde meterse, hay espacio y al tomarme, de pura casualidad, una coca-cola, que nunca tomo, me sienta genial y me vengo arriba, si lo llego a saber antes...

A partir de ahí, serían las 3 y pico de la mañana, vuelvo a ser yo y empiezo a adelantar a gente sin parar pese a no tener cuádriceps que confío en que vuelvan con este subidón.

Bueno, comienza la subida al Col de Seigne, otro gran desconocido, un collado sin fin, no os fieis de los perfiles, esto es un montañón pero oye, voy de maravilla, o mejor dicho, mejor que el resto porque no paro de adelantar gente (On your right, a la gauche, derecha...)

El col de la Seigne es taaaan largo que aunque voy de subidón el efecto de la coca cola va mermando y al final me voy encontrando ya menos eufórico pero aun así sigo adelantando y hasta no me tomo demasiado mal la subida al col des "Pyramides Calcaires" que fue otra de las sorpresas inesperadas para mi. 

En el col de las Pyramides empiezo a ver las primeras luces del amanecer, sé que es el momento clave en cuanto a frío, voy gestionando la temperatura poniéndome y quitándome la capucha de mi Salomon Bonatti con la que vengo corriendo desde bien abajo y que me protege.

Guardo mis bastones Leki, lo hago en todas las bajadas, y me tiro para abajo hacia el Lac Combal, sigo adelantando gente porque corro, ya casi todo el mundo anda.

En el avituallamiento del Lac Combal busco la coca cola como si fuera a ser el elixir de vida y tengo una amena charla con una chica suiza y otro yankee, nos echamos buenas risas, que momentos tan bonitos compartiendo experiencias entre gente de países tan diferentes. Estoy muy animado, lástima haberme "roto" los cuádriceps.

Me las veo muy felices, pienso que de aquí ya para Courmayeur. 
Que toooonto soy y que ignorante. Salgo corriendo adelantando gente, buscando ya el impacto directo del sol y de repente me encuentro con otra subida inesperada, la de la Arete Mont Favre, un terreno amable pero un buen puñado de metros de subida que me desconciertan pese a seguir yendo mejor que el resto y no parar de adelantar al personal.

Una vez arriba ya si por fin nos da el sol, paro a quitarme la Bonatti y enfilo hacia el próximo avituallamiento corriendo bastante, estoy orgulloso de mi forma, lástima esos cuádriceps, si los llego a tener...

Estamos hace ya un buen rato en Italia y llegamos al avituallamiento de Checrouit donde unas simpáticas italianas nos sirven pasta y nos animan más latinamente que los franceses, a grito pelado. Acuso un poco el cansancio de la bajada pero ya estamos casi en Courmayeur.

La bajada a Courmayeur super polvorienta y a ratos muy pendiente, hacemos un "trenecito trotador" de unos 5 o 6 corredores del que me niego a descolgarme y al que no puedo adelantar y tras 4 kms. llegamos a Courmayeur ya a plena luz del día. Ya he visto que me he dejado más de 2 horas respecto al horario previsto y que estamos a otra batalla, la de simplemente sobrevivir.

Confío en avituallar muy bien en Courmayeur y en ponerme en manos de los médicos a ver si me apañan lo de los cuádriceps.

El polideportivo es confortable, hay espacio, te puedes sentar y hay coca cola! Jajajaja. Pero ocurren dos cosas, no me entra casi la comida, ni la tortilla de patata que me había hecho mi hermana y me había enviado allí en la bolsa de vida. Confío en el café y la coca-cola, ya veis que nivel de nutrición....
En el centro médico me atienden enseguida, una joven chica italiana muy simpática me da un largo masaje y charlamos mucho, yo confío en que esto me solucione la vida. Pero el masaje, más de placer que deportivo no me soluciona nada por desgracia, quizá un fisio habría hecho algo más por mi, pero quizá no, no lo sabré nunca.

Llamo a Helena y me veo animado, le digo que salgo para intentar acabar. 
Salgo de Courmayeur animado, conozco el recorrido de la CCC de 2014 y empiezo a buen ritmo adelantado ya a los pocos que vamos sobreviviendo. La subida no sé porque se me empieza a hacer bola y llega un momento, bastante arriba que vomito. Pero de mi estómago solo sale café y coca cola, y poca.
Me sienta bien el vomitar y continúo, estoy casi arriba, en el refugio Bertone, pero vuelvo a sentirme mal, y aquí ya veo que me quedan por delante unos 80 kilómetros y que así no se puede ir a ningún lado. Sin cuádriceps y sin nutrirme aguanto 10 kilómetros pero nunca 80. 
Si me retiro aquí lo hago cuesta abajo hasta Courmayeur, pero si continúo sé que tengo una larga travesía de altura hasta Arnouvaz.

Llamo a Helena y se lo comento, así no puedo ni debo seguir, no he venido a arrastrarme y es una imprudencia tal como lo veo, el sueño se derrumba, hasta aquí hemos llegado, por tonto y por pardillo.

Bajando hacia Courmayeur me voy cruzando con corredores y corredores que suben como almas en pena, menudas caritas...
Entre ellos Koldo, que yo pensaba que iba por delante, charlamos un rato y ya veo que tiene mala cara, lo ha pasado mal, pobrecico.
Conforme voy bajando y voy viendo ciertos "cuadros" me dan auténtica lastima porque sé lo que tiene por delante y no me atrevo a decirles nada, que cada uno apechugue y vaya haciendo. Casi abajo vuelvo a tener nauseas y ganas de vomitar  pero no sale nada de mi estómago. En esas circunstancias me encuentra Sebastien, mi vecino del camping que me anima a seguir pero claro, ya estoy retirado y no vuelvo a subir. Le deseo lo mejor y cada uno para un lado. Sebastien acabaría en casi 46 horas, que barbaridad, no se si me admira o si me horripila, yo no me veo en esa situación, sinceramente, pero mis máximos respetos.

Pues aquí, de vuelta a Courmayeur, finaliza mi periplo. Paso por el doloroso momento de decírselo a los jueces y a buscar el autobús.

























En el sofá del bungalow ya de vuelta a Chamonix


Llego a Chamonix a donde vienen a buscarme y a la hora, y ante tantos mensajes de tanta gente, escribo en mi facebook este texto aun en caliente: 



Tratando de descansar vacío por dentro y fuera.

























¿Sabéis que pasa con los textos en caliente? Lo mismo que a la comida, que pronto se enfrían y no valen para nada.
Mi frustración pronto tornó en ganas por volver, en ganas de revancha. Comprendí mis fallos y quiero solucionarlos. Hoy soy mas fuerte que ayer y no sería de recibo en un deporte de resistencia dejarse vencer a la primera ¿no?

Al día siguiente fui a la meta a recibir a los últimos en llegar, y allí viendo llegar a gente con más de 60 años y totalmente agotados comprendí que tengo muchos años por delante para volver a intentarlo. ¿Dedicaré tanto tiempo al UTMB en detrimento de otras cosas que quiero hacer? Posiblemente no, pero volveré a intentarlo, lo tengo claro. El recorrido, del que os hablaba al principio bien lo merece y no se pueden dejar cuentas pendientes de esta dimensión sin haberlo vuelto a intentar.

Este "desastre" ha servido de acicate, he recuperado la ilusión, las ganas y ya estoy viendo que correr de cara a volver a esa línea de salida. ¿Ultra Pirineu? ¿Guara? No lo sé, pero allá creo que vamos!

También me gustaría dejaros el enlace al hilo que Koldo Alberdi, con quien salí desde Chamonix, ha escrito en su twitter sobre su experiencia. Me identifico en gran medida con lo que le pasó ya que hemos tenido un camino y un desenlace bastante paralelo. 

Hilo de Koldo en Twitter.

Junto a Koldo minutos antes de salir. 3er cajón.

A los "finishers" de esta crónica: Muchas gracias.

A los que me escribisteis antes, durante y después de la carrera: Muchas gracias.

A todos los que no pude ofrecerles más in situ (Familia, etc...): Muchas gracias.


















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